¡Ésta victoria es de ustedes!

con el SENADOR ALBERTO CASTILLA, ganan la madre tierra, el agua y los páramos, los mínimos vitales de agua y energía, las semillas y el alimento, la tierra y el territorio, el trabajo para los jóvenes, las luchas de las mujeres, la paz.

viernes, 14 de junio de 2013

EN LA CIUDAD HAY MIL RAZONES PARA GRITAR Y CONSTRUIR VIDA DIGNA



Escuchamos en los noticieros y en la prensa noticias mundiales sobre protestas, paros, disturbios y hasta suicidios a causa de la actual “crisis económica” y sus efectos. Sin embargo más allá de ser pasivos consumidores de información debemos usar la información para pensar activamente y reflexionar sobre el momento que viven las ciudades.
Dentro del titular frío que muestran las noticias hay toda una dinámica mundial de presión-reacción-acción. Las lógicas de acumulación y de riqueza de los sectores poderosos de países europeos y norteamericanos han aumentado la presión sobre los sectores medios y bajos de la ciudadanía: desalojos, embargos, despidos, recortes de salario, recortes de prestaciones sociales, poca oferta laboral, etc. Estos efectos de la actual crisis han provocado, naturalmente, la reacción de los sectores damnificados. Los sectores asalariados-obreros han salido a las calles organizados en sus sindicatos y organizaciones, sin embargo, esta vez lo interesante es que las protestas no solo están nutridas de trabajadores(as) sindicalizados sino que también se escuchan fuertes los gritos de indignación de amas de casa, choferes de taxis, estudiantes, profesionales sin trabajo, trabajadores informales, pensionados, meseros, cocineros, inmigrantes, etc., es decir, de sectores no homogéneos y tan ciudadanos y afectados como los demás.
Dichos sectores han construido espacios y estrategias de visibilizarían, de resistencia, de protesta y encuentro dentro de sus ciudades, tal es el caso de LOS INDIGNADOS de España o el movimiento Occupy Wall Street en los EEUU; son iniciativas ciudadanas creativas que demuestran su rebeldía e inconformismo acampando, analizando propuestas, encontrándose en el debate e incluso proponiendo nuevas formas de vida alejadas de los inventos engañosos del sistema económico imperante (capitalismo), apelando a acciones “sin permiso” y que en algunos casos derivan en desalojos violentos por parte de las fuerzas oficiales del Estado (defensoras del poder constituido).
Este mundo en convulsión tiene un viejo culpable: el modelo económico capitalista. En Colombia padecemos históricamente los caprichos de este modelo económico agravado por las exorbitantes conductas corruptas del Estado. Las ciudades (además del campo) cada vez son mas hostiles, injustas, violentas e indignas. Sobre la mesa está la oportunidad del cambio: los trabajadores informales, las amas de casa, los jóvenes sin educación ni trabajo, los desplazados radicados en la ciudad, los sin techo, etc somos una fuerza en potencia, somos un cañón de largo alcance, pero estamos aun dispersos, distraídos y engañados impidiendo que formemos a nuestra manera, desde nuestra realidad, en nuestra ciudad, un movimiento de inconformes, de indignados(as), de ciudadanos y ciudadanas rebeldes con causa que pongan sus sueños y derechos en las prioridades de sus vidas. El tema del derecho al agua, al trabajo digo, a vivienda, a salud digna, el tema de la corrupción, son muestras de la urgencia del encuentro, de la unidad, del pensamiento colectivo. Dejemos el miedo y la pena, el/la del lado es mi compañero(a) de lucha.